Han vuelto ha sonar campanas, "tilín, tilín". A mi padre le hacen una oferta. Antes os pondré en antecedentes...
Yo debía tener unos nueve años. Después de una amarga despedida de todas mis amistades (fiesta sorpresa en casa de un amigo con "no te vayas todavía" como banda sonora) me dirijo con toda mi familia (somos 4 XD) a la isla de Lanzarote. Mi padre es director de hotel y ahí le han dado trabajo. Me voy de Mallorca, la isla tranquila, a las islas canarías, la exageración de la tranquilidad. Volcanes, campos de lava, mucha pesca y hormigas y mosquitos gigantes.
A los tres meses llega otra oferta. "¿Y si os vais a la República Dominicana? Serás el director de dos complejos". Ya que nos hemos ido de casa... ¡podemos irnos un poquito más! pensamos.
Como os podeis imaginar... ahora me dirigía al edén de la tranquilidad. Algo así como el "me estaís estresaaaaando... llevo el manos libres!!".
Playas paradísiacas, desiertas, agua cristalina y gente muy amable. Todo una experiencia para un niño de nueve años que sólo queria jugar con su 386 a aquellos juegos que ocupaban 14 disquettes.
Estuve allí viviendo dos años. Me mezclé con la comunidad, visité todo el país y fuí a un colegio americano lleno de dominicanos locos. Mi día a día era ir al colegio, internetear (con el netscape trumpet), pescar, bucear (con bombona) y nadar en la piscina. Nada más. En el complejo había varios niños españoles en la misma situación que yo y nos lo montamos muy bien. Sobreviví a dos huracanes y tres tormentas tropicales; aunténticos prodigios de la naturaleza.
Como anécdota... en el colegio me llamaban "judío". Me llamaban así no por mis creencias religiosas que ya en aquel entonces eran nulas (me negué a hacer la comunión), si no más bien por qué a los dominicanos el término "judio" les sonaba a algo lejano y desconocido. Lo mismo que un español que venia del distante continente Europeo. Ahora eso si, mi apodo carece de importancia cuando descubres que en mi clase había un chico que tenia el mote de "pajero"; no hace falta explicar su procedencia...
Dejo de enrollarme y vuelvo al tema... "Tilín, tilín", siguen sonando campanas. Estos días le han hecho otra oferta de trabajo a mi padre en la República Dominicana. 90% de posibilidades de que acepten. En septiembre se volvería a ir toda mi familia. ¿Dónde quedo yo? 80% de posibilidades de que en septiembre me vaya a vivir a Barcelona. 15% de que me quede en Palma. 5% de que me vuelva loco.
En cierta medida estoy contento de que mis padres se vayan allí. Nunca quise perder el contacto con ese maravilloso país y esta es la oportunidad perfecta. Ellos estarán genial. En contra... tampoco quiero perder el contacto tan radicalmente con mis padres. Una cosa es que estén a media hora en avión y otra muy distinta que haya que cruzar el atlántico. Se acerca la independencia absoluta.
En casa tengo algunas fotos de la República. Esta noche edito el post y las incluyo ^^
PD : Hasta el miercoles no podré tener más ^^
3 comentarios:
Menuda infancia-adolescencia te has pegado. El sueño de la mayoria de gente, que cuando pueden se van a la república dominicana de viaje. Esto de tener un padre director de hotel tiene sus ventajas: conocer mundo.
El lado positivo es que a partir de ahora ya sabras donde ir de vacaciones.
Un saludo
Huuummm. Bueno, cuando vengas a Barcelona sabes que tienes una casa, la mía ;), con terracita para comer pizza, beber cerveza y ver las estrellas. Y cuando vayas a la Republica Dominicana... yo no ocupo mucho, dentro de una maleta creo yo que puedo caber xD
mònica : apunto apunto!! Pinta bien el plan... nada que ver con las hermosas playas de la República pero me sobra!!! :D Tengo una máquina para envasar al vacio, me compro una maletita grande y aver que podemos hacer... Si no... siempre podemos ahorrar un poco no? :P
Apunto apunto!
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